viernes, 10 de septiembre de 2010

Mi experiencia en la enseñanza de la lengua


Mis experiencias en la enseñanza de la lengua, han sido muchas y variadas y todas con distintas respuestas, ya que cada grupo es diferente en sus características de aprendizaje, siendo de esta manera grupos heterogéneos.
Trabajo en el nivel preescolar, mi papel en este proceso ha sido de guiador, motivador y sobre todo de brindar a los niños la confianza de expresar sus pensamientos y sentimientos, claro está, que he empleado diferentes recursos didácticos y estrategias con sus diferentes técnicas para lograr una comunicación fluida entre niños y docente. De igual manera se han llevado a cabo actividades en lo referente al lenguaje escrito, siguiendo el programa de educación preescolar 2004.
Cada alumno aprende diferente, cada uno de ellos logra alcanzar sus competencias lingüísticas según su proceso individual de aprendizaje, lo interesante ha sido proporcionar a los educandos oportunidades de experiencias que confronten sus saberes previos con los nuevos. Es por ello, la importancia de trabar las etapas de escritura, en donde el niño tiene aproximaciones con el lenguaje escrito, en donde poco a poco va descubriendo el lenguaje grafico como un medio de comunicación social,
Con la nueva curricula de la RIEB, se pretende que los alumnos sean competentes en sus habilidades lingüísticas, en lo referente a preescolar, esta curricula se inició a trabajar desde el 2004, generando competencias inmersas en el campo formativo lenguaje y comunicación, la verdad las competencias están bien explicitas y congruentes para trabajar con los niños, además de que están divididas en dos aspectos: lenguaje oral y lenguaje escrito; dando pauta al docente de discernir bien los aprendizajes que se pretenden.
En lo personal, el planear competencias lingüísticas me ha ayudado a concretar aprendizajes con los niños, si bien, es cierto que no es al 100%, ya que depende de múltiples factores como el grado de madurez de cada uno de los alumnos, así como su ambiente familiar – social, sin embargo, he puesto atención a estos problemas logrando grandes avances en los educandos, valiéndome de diversas estrategias para su logro.
Siendo sincera, no he logrado concretar con éxito competencias relacionadas al lenguaje escrito, viéndome de esta manera limitada en mis habilidades para fortalecer estas competencias en mis educandos, en varias ocasiones se queda truncado el propósito de favorecer competencias significativas en esta enseñanza de la lengua escrita, sucediendo todo lo contrario con el lenguaje oral, considero que no he sabido como aterrizar adecuadamente en este proceso, confundiendo muchas veces el verdadero propósito de la lengua escrita.